Tomar café descafeinado puede parecerte algo totalmente ajeno si estás acostumbrado al chute de cafeína cada mañana. Sin embargo, para muchas personas es la opción perfecta, sea cual sea el motivo. La realidad es que, durante mucho tiempo, el café descafeinado ha arrastrado una fama que podemos calificar de injusta: se le ha asociado con un café de menor calidad, elegido solo por quien no podía tomar cafeína.
Esa fama no era del todo infundada, pero tenía una explicación muy concreta. Durante años, muchos descafeinados se elaboraban con granos de baja calidad y procesos poco cuidados, lo que, igual que ocurre con el café con cafeína, daba como resultado una taza más amarga y de menor calidad. Hoy, sin embargo, existen múltiples opciones de café de especialidad descafeinado que conservan el mismo sabor, aroma y cualidades que un café con cafeína, pero sin sus efectos estimulantes.
Es por este motivo que en Barsel tenemos diferentes opciones de café descafeinado para que todo el mundo pueda disfrutar del café al máximo.
¿Qué es el café descafeinado?
El café descafeinado es un café al que se le ha eliminado la mayor parte de la cafeína antes del tueste, cuando el grano todavía está verde. Según la normativa, debe eliminarse un mínimo del 97% de la cafeína original, y en la Unión Europea el café tostado descafeinado debe contener menos de un 0,1% de cafeína en peso, lo que en la práctica supone eliminar hasta el 99,9%. Por eso, un descafeinado siempre conserva una cantidad mínima de cafeína, aunque en niveles muy bajos.
A través de diferentes tipos de procesos y métodos, se elimina la cafeína de los granos verdes para, posteriormente, proceder a su tostado. Es en el tueste posterior donde se termina de desarrollar el perfil aromático del café, exactamente igual que en un café con cafeína.
La cafeína se encuentra de forma natural en distintas plantas y frutos, como el café o el té. Presenta numerosos beneficios, pero también estimula el sistema nervioso, y no siempre es recomendable o deseable experimentar ese efecto.
Qué significa que un descafeinado sea “de especialidad”
No todos los descafeinados son iguales, del mismo modo que no todo el café con cafeína lo es. Un café de especialidad descafeinado parte de una materia prima de calidad: el grano ha sido seleccionado por su origen, trazabilidad, perfil sensorial y ausencia de defectos importantes.
La diferencia está en que no se busca simplemente “quitar la cafeína”, sino conservar todo lo que hace interesante a ese café: su dulzor, su acidez, su cuerpo, su aroma y sus notas de cata. Por eso existe un amplio abanico de cafés descafeinados, cada uno con cualidades y matices distintos según su origen y su proceso.
El café descafeinado: una opción que no habías contemplado
El café descafeinado es una opción que muchos aún no se habían planteado, condicionados por los prejuicios que hemos comentado. Sin embargo, el café descafeinado de especialidad se ha convertido en la opción perfecta para poder disfrutar de todo el sabor del café pero sin tener que preocuparse por los efectos que la cafeína puede ocasionar. Para quienes un café después del mediodía puede afectarles al sueño. Para aquellos que son especialmente sensibles a la cafeína o para quienes toman varios cafés al día y quieren reducir su consumo sin renunciar al ritual.
Porque tomar descafeinado no significa renunciar al café. Significa elegir otra forma de disfrutarlo. En Barsel contamos con diferentes opciones de café descafeinado de especialidad para que puedas elegir el que más te guste, sin renunciar a la experiencia de tomar un buen café.