Comprar café en grano parece sencillo: eliges un paquete, lees alguna nota de sabor, miras si pone “intenso”, “suave” o “premium”. Y decides.
Pero para detectar el mejor café para ti, hay que fijarse en algunos aspectos más: cómo ha sido cultivado y procesado, cuándo se ha tostado y el tipo de tueste.
Y como muchas veces elegir bien también significa saber qué evitar, te damos 4 tips sobre qué evitar a la hora de escoger tu café. ¡Ahí van!
1. Café que no te dice nada
Si un paquete no indica cuándo se ha tostado el café, falta una información clave.
El café tostado no “caduca” como otros alimentos, pero sí pierde aroma, matices y frescura con el tiempo. La Specialty Coffee Association explica que el oxígeno, la humedad, la temperatura y el propio paso del tiempo afectan directamente a la frescura del café tostado.
¡Tip importante!
Más que mirar solo la fecha de consumo preferente, conviene buscar la fecha de tueste.
Qué evitar:
Paquetes donde solo aparece una fecha de caducidad lejana y ninguna pista sobre cuándo fue tostado.
2. Etiquetas que hablan más que el café
¿Te suena estar mirando en la balda del supermercado y ver en tipografía extra grande “Intenso”, “Premium”, “Extra fuerte”, “Origen seleccionado” sin mucha más información ni argumentación que avale ese titular?
Son palabras que dicen poco si no van acompañadas de información real. El café no se define por adjetivos grandes, sino por detalles concretos y expertos que se encargan de ofrecer la máxima calidad.
Fíate siempre de marcas que indiquen con quién y cómo trabajan y que muestren sus procesos de manera clara y transparente.
¡Tip importante!
Busca el origen, región, productor o cooperativa, variedad, proceso y notas de cata.
Qué evitar:
Grandes titulares sin más información, descripciones vagas, genéricas o demasiado comerciales.
3. Café torrefacto
El torrefacto enmascara el café. Y durante décadas, nadie nos explicó por qué.
Es café al que se le añade azúcar durante el proceso de tueste. Ese azúcar se carameliza y recubre el grano, generando un sabor más oscuro, más amargo y más agresivo. En España, la normativa permite añadir hasta un 15% de azúcar en este tipo de tueste.
Durante años se asoció esa intensidad con “café fuerte”. Pero fuerte no siempre significa mejor. Y es que el torrefacto tiende a uniformar el sabor y puede enmascarar defectos del grano. Por eso, si quieres disfrutar de un café limpio, expresivo y con identidad, lo recomendable es elegir café de tueste natural.
¡Tip importante!
Busca café 100% natural.
Qué evitar:
Torrefacto o mezcla con torrefacto.
4. Comprar sin pensar en cómo lo vas a preparar
No todos los cafés funcionan igual en todas las cafeteras, y es que todo influye. Cada método (espresso, filtro, prensa francesa o moka) trabaja con variables distintas: presión, tiempo de contacto con el agua, temperatura y tipo de molienda. Y eso cambia completamente el resultado en taza.
Por ejemplo, el espresso necesita una molienda muy fina y tiempos cortos de extracción. Si utilizas un café pensado para filtro (más ligero y con molienda más gruesa), el resultado será una taza desequilibrada, sin cuerpo o con acidez descontrolada.
Elegir sin tener en cuenta cómo lo vas a preparar es uno de los errores más comunes. No porque esté "mal", sino porque limita el resultado.
Un buen café también es el que encaja contigo.